Valor institucional

       

¡Cuento contigo!

¡Cuenta conmigo!

 

¡Cuento contigo!¡Cuenta conmigo!

Confianza: Valor institucional curso 2019-2020

 

Este curso 2019-2020 el valor en torno al que nos vamos a organizar y desde el que vamos a evangelizar, educar, dirigir, acompañar, innovar, trabajar y celebrar juntos es la CONFIANZA.

 

Todos nos preguntamos en quién podemos depositar nuestra confianza. Nos encantaría tener un control completo de todas las situaciones difíciles que se nos presentan, sin darnos cuenta de que no somos dueños de nuestro futuro y de que hay ciertas realidades que nos superan, porque nuestra vocación a la vida, lo más valioso que somos, lo llevamos en vasijas de barro. Es Jesús resucitado el que se presenta a sus discípulos invitándolos a tener paz interior: "No tengáis miedo", dice constantemente el Señor a todos aquellos que le escuchan y le siguen a lo largo de los siglos.

 

La confianza en Dios es el antídoto que Jesús propone a sus discípulos de todos los tiempos. Este ha sido el secreto de tantas y tantos cristianos que nos han precedido y que nunca se dejaron arrastrar por la inseguridad personal ni por un miedo que, por supuesto, visitó su corazón como también visita el nuestro.

Es importante comprender en qué consiste exactamente la confianza en el Señor, pues decirlo es fácil, pero vivirlo es ya otra cosa. Y este curso 2019-2020 vamos a intentar comprenderlo y acercarnos al Señor Jesús para que nos enseñe a confiar, a fiarnos de Dios para que sea él el verdadero motor de nuestra vida, para que en todo nos muestre el camino que la confianza dibuja para los hombres y mujeres de buena voluntad.

En la vida cotidiana todos confiamos de alguna manera en los otros, casi siempre de manera inconsciente: cuando vamos en el coche no lo pensamos pero lo hacemos confiados en que los demás conduzcan bien y sean prudentes; cuando subimos a un avión, a un tren, a un crucero, a un autobús… lo hacemos confiados, sin pensarlo demasiado, en que quien está al mando lo hará bien; cuando nos ponemos en manos de los médicos, confiamos en que nos van a curar; cuando nos confesamos creemos firmemente que esa confesión quedará en lo secreto; cuando emprendemos cualquier empresa… confiamos en que irá todo bien.

Nuestras comunidades educativas se componen de personas confiadas, entre muchas otras importantes razones, porque la confianza existe: las familias confían la educación integral de sus hijos a los educadores; los Equipos Directivos confían en que los educadores lleven a cabo su trabajo como parte de la misión a nosotros encomendada; el alumnado confía en que sus educadores les acompañen en el crecimiento y en la adquisición de las competencias clave… la Institución confía en el Espíritu, que sopla sobre cada escuela y se hace presente de muchas maneras en sus directivos, educadores, alumnos, alumnas y en las familias.

Somos porque confiamos. Somos lo que confiamos. Confiamos y eso nos hace crecer y adquirir lo necesario para unirnos a ese movimiento global de transformación del mundo que es la misión de la escuela católica.

 

Sin confianza nadie educa, nadie aprende, nadie avanza, nadie crece, nadie desarrolla todo su potencial y sus talentos, nadie descubre la hondura y la profundidad de lo que significa creer en Dios, nadie saborea la verdadera alegría, nadie apuesta por las relaciones, nadie defiende la vida, nadie experimenta qué es eso de poner la propia vida en manos del Padre para que él nos haga instrumentos suyos en medio del mundo. Necesitamos trabajar nuestra confianza para poder ser lo que estamos llamados a ser.

Durante todo este curso trabajaremos en torno a este valor tan necesario para que nuestras relaciones, nuestros entornos, nuestras escuelas y nuestra educación sean posibles. Sólo si confiamos alcanzaremos ser lo que estamos llamados a ser.

 

Lema: ¡Cuento contigo!¡Cuenta conmigo!

El lema que este curso 2019-20 presidirá todo el trabajo de los centros educativos en torno al valor de la confianza es ¡Cuento contigo!¡Cuenta conmigo! La frase bíblica en la que nos apoyaremos pertenece al evangelio de Mateo, y es la siguiente: “Yo estoy con vosotros todos los días” (Mt 28, 20b).

Con la expresión ¡Cuento contigo!¡Cuenta conmigo! queremos expresar que la confianza requiere de todos para que sea efectiva.

 

Ese ¡Cuento contigo! puede ser Dios mismo que nos recuerda que podemos ser sus manos, sus pies, su mirada… para poder llevar adelante su proyecto de nueva Humanidad. Pero también puede ser la voz de nuestros padres y madres, de nuestros abuelos, de nuestros educadores, de nuestros compañeros y amigos, incluso la voz de los sin voz que esperan de nosotros una mano tendida, que confían en que nosotros podamos hacer algo por ellos y con ellos. La confianza siempre es cosa, al menos, de dos.

 

Y ese ¡Cuenta conmigo! es nuestra respuesta, la que nos gustaría que todos nosotros diésemos a la primera invitación: si tú (Dios, amigo, compañero, papá, mamá, educador,

abuelo...) cuentas conmigo a mí me gustaría que contaras conmigo para todo aquello que necesites. Fiémonos mutuamente unos de los otros. Confiemos en los demás. Seamos constructores de un mundo que necesita hombres y mujeres que practiquen la confianza sin condiciones.

¡Cuento contigo!¡Cuenta conmigo! es una invitación a la confianza, una apuesta decidida por nosotros, por la convivencia, por la fe verdadera, la que sólo sabe de fiarse de Dios y confiar en los demás, la que no necesita adornos ni parafernalias para ser reconocida, la que nos hace vivir comprometidos por los demás y profundamente enraizados en Aquel que nunca falla, en Aquel que siempre cuenta con nosotros y espera de nosotros ese ¡Cuenta conmigo! confiados en su palabra.

 

Objetivo general y objetivos específicos del curso

Hacer de nuestros centros educativos espacios en los que se desarrolle y se fortalezca confianza, en los que haya un clima participativo, alegre, seguro, esperanzado y lleno de vida que haga posible relacionarnos con Dios, con nosotros mismos, con los demás y con los acontecimientos favoreciendo la fe, la trasparencia, la familiaridad y el compromiso, desde el convencimiento de que Dios confía en nosotros.

 

DIMENSIÓN MATERIAL, FÍSICA, BIOLÓGICA

 

DIMENSIÓN EMOCIONAL

 

DIMENSIÓN RACIONAL, INTELECTUAL

 

DIMENSIÓN SOCIAL, RELACIONAL

DIMENSIÓN INTERIOR, ESPIRITUAL, TRASCENDENTE

CON UNO MISMO

Experimentar cotidianamente los beneficios de la confianza.

Tomar conciencia de que la confianza es un valor fundamental en un proceso que también depende de mí.

Reflexionar sobre las propias razones para confiar. Experimentar la confianza como un estilo de vida.

Experimentar de modo personal  que la confianza es necesaria para relacionarnos con otras personas.

Aprender a vivir la confianza poniéndome en manos de Dios como nos invita a hacer la Palabra.

 

õ Conocer y desarrollar las capacidades, talentos y actitudes que nos llevan a afianzar la propia seguridad.

õAceptar y ser capaz de proyectar de forma positiva los fracasos y frustraciones, valorando nuestras habilidades.

õExpresar de forma sincera, transparente y auténtica como somos. 

CON LOS DEMÁS

Salir de uno mismo, relacionarnos con los demás estableciendo vínculos recíprocos de transparencia, cariño, seguridad…

Concienciarnos de que la confianza fortalece nuestras relaciones mejorando nuestra comunicación interpersonal. Experimentar que la confianza nos ayuda a desarrollar la toma de decisiones y a sentirnos valorados y respetados. 

Favorecer el aprendizaje y el desarrollo de los propios talentos para ponerlos al servicio de los demás.

Experimentar la seguridad de pertenecer a un grupo favoreciendo un clima optimista y posibilitador.

Descubrir en nuestras relaciones con los demás un apoyo importante para cultivar nuestra confianza en Dios que nos ayuda a ser mejores personas y a dar sentido trascendente a todas las vivencias que tenemos.

 

õ Fomentar el diálogo amable, abierto, acogedor y respetuoso que favorezca el intercambio leal y constructivo, enriqueciendo y facilitando la convivencia.                                                                                                                              õ Desarrollar un espíritu generoso y solidario con capacidad de estar al servicio a los demás trasformando la realidad.

CON DIOS

Ser agradecidos a Dios por hacernos personas que confían y merecedores de confianza. 

Sentir y mostrar agradecimiento a Dios por la confianza que deposita en nosotros y que nos capacita para forjar nuestra seguridad y autoestima.

Descubrir en la historia del pueblo de Israel, en el testimonio de Jesús y en su Palabra, la confianza que Dios tiene en nosotros.

Reconocer en Jesús un referente para vivir la confianza en relación con los demás.

Dar gracias a Dios por ser causa y origen de nuestra confianza. Valorar la importancia de la confianza en nuestra relación personal con Dios.

 

õ Reconocer a Dios como Padre del que siempre te puedes fiar y nunca nos abandona.

õ Establecer una relación cercana que nos ayude a vivir de forma verdadera el mensaje de Jesús.

õ Abrir nuestra vida a la experiencia permanente del Espíritu.

Carteles valor 2019-20: ambientar para generar confianza

Educación Infantil